Uno de los pilares sobre los que reposa nuestro deporte es sin duda el descanso. Por lo tanto las vacaciones son un tiempo que todos necesitamos para desconectar de nuestra rutina, trabajos e incluso de nuestro querido box.

Un corto periodo de tiempo sin pensar en nuestros RM’s o en ganarle unos segundos al crono nos puede venir muy bien. En primer lugar para no quemarnos y recordar por qué nos echamos la mochila al hombro cada día sin importar agujetas, callos o cansancio y por otro para aprovechar estos días y variar en nuestras rutinas.

Porque no nos engañemos, la mayoría de los crossfitters no podemos simplemente pasarnos dos semanas sin hacer unas sentadillas en la montaña o unos burpees en la playa con los amigos, para intentar hacerles ver qué tiene esto que tanto nos apasiona. La temporada estival nos puede ayudar a disfrutar de otras actividades deportivas dependiendo de donde nos hayan llevado nuestras vacaciones.

Bicicleta, running, kite surf, snorkeling, trial, senderismo, escalada… son solo algunas de las cientos de opciones que están a nuestro alcance para mantenernos activos y disfrutar de nuestro cuerpo y seguir poniéndolo a prueba cada día. Pero pese a nuestra incansable voluntad, estamos de vacaciones y por lo tanto es normal que nuestro nivel de implicación e intensidad se relaje durante estos días.

Entonces, ¿qué pasa cuando volvemos al box?

Volver a cruzar las puertas de tu box, y digo tuyo porque somos muchos los que hacemos turismo crossfitero. Es decir, aprovechamos nuestras vacaciones para visitar otros boxes de la geografía nacional e incluso internacional, fomentando así el espíritu de comunidad que se intenta forjar a base de sudor y hierro. Y de paso conocemos gente, nuevas técnicas y a veces incluso experimentamos con otros materiales u otras formas de entrenar, como son los boxes ubicados en zonas costeras. Y bueno, ¡así también conseguimos ampliar nuestra colección de camisetas!

Pero en un momento determinado vuelves al tuyo, ese en el que todos  te llaman por tu nombre nada más cruzar el umbral y tú te sabes el nombre de todos los demás. Desde los monitores, pasando por los atletas e incluso el del personal de recepción. En el que conoces los protocolos y las manías de cada coach y sabes perfectamente donde encontrar todo el material. Ése es tu box,  tu casa. O al menos, tu segunda casa.

El primer día de entrenamiento

Esta es la fecha en la que más hay que acordarse de una de las famosas premisas que todo crossfitero debe recordar: “Deja el ego en la puerta”.

ego

No te engañes, pese a tus carreras por la playa y esos largos en la piscina con tus sobrinos disparándote agua con sus pistolitas, no vuelves con la misma condición física que tenías hace tan solo dos semanas. Durante las vacaciones hemos reducido nuestro rendimiento para centrarnos en otros aspectos, lo cual es genial porque ese era nuestro propósito, y lo vamos a notar en los próximos WOD’s

A lo largo de este período de acondicionamiento recuerda la esencia de este deporte: mejorar, mejorar y mejorar. Necesitaremos unos días de rodaje recordando técnicas y movimientos, y actualizando así nuestra memoria muscular. La memoria muscular es aquella que usa nuestro cuerpo para realizar movimientos sin que seamos conscientes de ello. Por ejemplo mientras yo escribo estas líneas no estoy pensando en enviar una orden a cada dedo para teclear, pues lo mismo pasa con los movimientos de halterofilia cuando ya les tenemos cogido el punto.

Con esto conseguiremos que los snatchs, o los muscle ups vuelvan a ser algo casi instintivo y los realicemos además en la posición correcta y con la técnica adecuada.

Por otro lado debemos reducir nuestros pesos hasta que veamos que nuestra condición física es la misma que antes de irnos de vacaciones, solo que con un mejor bronceado. Así evitaremos lesiones y prepararemos nuestro cuerpo de forma progresiva a la nueva intensidad que va a tener que soportar. Además podemos aprovecha el menor número de discos en la barra para mejorar en postura y técnica y en tan solo unos días volverás a alcanzar tus ansiados RM’s.

Ya sabes lo que te espera, así que tanto si acabas de volver como si estás a punto de partir no te olvides de dejarnos tus impresiones sobre este tema.

Diego Plaza
Redactor Creativo, Crossfitter, Seriófilo, Legocreator... pero sobre todo curioso por naturaleza.