A todos aquellos que seguís este blog  y si además leísteis mi post anterior, WOD in the USA, sabréis que tuve una mala experiencia en un box de Estados Unidos al sentir un ambiente frío y poco familiar al participar en una clase “drop in”. Y como comenté, lo peor fue que no lo sentí solo por ser “el nuevo” sino que lo triste era que ese ambiente se respiraba en todas las clases con atletas ya miembros de ese mismo box, entre ellos y con su coach.

Pero como de todo se aprende y después de cada golpe hay una lección, creo que es una gran oportunidad para escribir un post que le de la vuelta a todo eso y que nos permita aprender o al menos darnos cuenta de algo.

Todos hemos sido el nuevo alguna vez pero también, todos tendremos la responsabilidad de dar la bienvenida y formar una comunidad unida con los más nuevos, que haga que el tiempo que pasemos juntos sudando codo con codo sea algo más que hacer deporte.

Imagen original de Quinn Dombrowski

Imagen original de Quinn Dombrowski

A lo largo de este post me gustaría hacer ver, tanto a atletas como a dueños y entrenadores de boxes, la importancia de hacer sentir a los recién llegados parte de la comunidad. Y como en tantas otras ocasiones nuestro deporte se puede aplicar y comparar con la vida diaria. Pues esta actitud deberíamos llevarla a cabo en nuestros puestos de trabajo, grupos de amigos o incluso familia.

soy nuevo en el BOX

Como atleta, ser el nuevo nunca es fácil, y por muy extrovertido que uno sea a veces es difícil encajar si el ambiente se percibe como tenso o frío, pues puede premiar el “donde fueres haz lo que vieres”. Desde el principio la actitud del recién llegado debe ser abierta, que no se contrapone a que él o ella sean de carácter tímido. Pero es con estos últimos desde luego con los que habrá que esforzarse un poco más. Estar abierto a conocer gente, nuevas rutinas, nuevas sensaciones es básico pero si tú que me lees eres de los que se quedan siempre un paso por detrás cuando el coach está explicando. O temes felicitar o animar para no llamar la atención, tranquilo. Tienes al tiempo y sobre todo a tus compañeros de tu lado.

Los atletas residentes en el box, los perros viejos, esos que ya tienen las manos calladas y saben qué barra les gusta más… vosotros sois la primera impresión personal que se llevará el nuevo. Las instalaciones o incluso el coach, por eso del respeto o el “rango” están en otra esfera. El día a día, en los que uno se fija, a los que uno admira o de los que también se aprende es de vosotros. Tenéis, bueno tenemos, una gran responsabilidad. Y es realmente fácil de llevarla a la práctica. Aquí os dejo unos ejemplos, aunque me gustaría ver más en los comentarios de como hacer fácil el aterrizaje de las últimas adquisiciones del box.

A ti te hubiera gustado, así que da ejemplo.

– No nos cuesta nada presentarnos. No se acordará de tu nombre pero si de tu gesto.

– Muestra algo de interés ¿De dónde viene? ¿Qué hace? ¿Conoce esta disciplina? Tu curiosidad despertará la suya.

– Si es muy muy novato no le asustes. ¿Recuerdas lo del ego? Pues eso gallito. En la puerta nadie te lo va a robar.

– Si le ves que duda anticípate, no esperes a que te pregunte. Da el primer paso cada vez que haga falta.

– Anímale. Es ahora cuando más lo necesita.

– Felicítale. Valora su esfuerzo, ya es uno más.

– Cuenta con que va a volver. Y házselo saber.

Pero no todo son los compañeros

Hola a todos los coachs y dueños de box oficiales, y no oficiales. He trabajado mano a mano con la dirección de un box y sé de lo que hablo. El día a día, los números, el papeleo e incluso rencillas internas pese a su importancia, no son nada. O al menos de cara a tus atletas debe ser así.

No es fácil pero hay ciertos puntos que se deben tener en cuenta si quieres no solo salir adelante sino sobresalir. Y ante todo ser respetado, ser considerado algo más que cuatro paredes. Tu mayor orgullo es que alguien presuma de tu box. Que te elija no solo por precio, instalaciones u horarios. Si lo consideran  SU BOX prácticamente nadie les moverá de él.

No vendes nada. No tienes un producto que hable por ti. Ofreces un servicio y eso prima por encima de todo. Calidad, calidad y calidad en trato, instalaciones, material, coachs… Todo tiene que estar en lo más alto. Pero el trato no va en primer lugar porque sí. Créeme, tardo horas en escribir estos post, cada palabra aparece donde debe. Así pues toma nota de las siguientes:

– Apréndete el nombre del nuevo. No es un cliente. Es uno más en la familia.

– Preséntale en sociedad. Al menos al coach.

– Interésate por su estado físico y por qué ha decidido entrenar contigo. Pequeñas preguntas forjarán un interés mutuo.

– Imparte CrossFit®. Si quisiera un monitor que pase de él, hubiera ido a otro tipo de establecimiento.

– Imparte CrossFit II®. Preocúpate por los WOD’s, planifica.

– Escucha. O lee. O interpreta. Todos tienen algo que decir. Si no tienes un buzón de sugerencias…aquí va la primera: pon uno.

– Cuídalo como si llevara meses pagando. Es tu mejor y tu peor publicidad, todo depende de ti.

Como veis hay razones más y menos espirituales para pensarse 2 veces como tratar al nuevo. Pero básicamente todas se basan en una: Respeto. Porque a fin de cuentas y “pese a que en todas casa cuecen habas” el respeto es lo que ha de primar en las familias.

Gracias por leerme, familia.

[notice ]Recuerda que en este blog apostamos por la nutrición como pieza fundamental para mejorar tu rendimiento al hacer CrossFit. Seas o no nuevo en el box, te invitamos a echar un ojo a nuestra tienda donde seguro que vas a encontrar algo que te ayude :)[/notice]

PD: La familia siempre responde, o pregunta, o insinúa, o critica (constructivamente) así que el espacio de comentarios está a vuestra disposición.

Diego Plaza
Redactor Creativo, Crossfitter, Seriófilo, Legocreator... pero sobre todo curioso por naturaleza.