La miras. Inmovil, fría. Solo su aspecto ya impone. Te puede esperar en el suelo o en el rack. Pero siempre igual de inmóvil y fría. Te acercas decidido. La rozas con una especie de fuerte caricia deslizando la mano a través de su contorno y la atrapas hasta cubrirla de magnesio como para marcarla y declararla tuya durante lo que dure el WOD.

Imagen original de Esöteric

Imagen original de Esöteric

Cuando ya la tienes y reposa todo su peso sobre ti, sois uno. Y parece que tuviera un pacto con la gravedad, que esté imantada al suelo engomado sobre el que trabajas. Pero todo esto no te amilana, al contrario, cada una de estas características te motiva más a lanzarla, a levantarla, a despegarla del suelo y hacerla parecer frágil y ligera pese a su férreo aspecto.

Llegará un momento en que debas devolverla a su estado original. Y es en ese momento cuando la sueltas y se detiene tras un rebote. Cuando tus manos ya no la rodean sino que es tu peso el que sostienen sobre tus caderas o rodillas es cuando ella más te desafía. Tú te alejas un paso, lo justo para desprenderte de su hechizo pero no tanto como para perderla de vista. Ella es la única que te hará alcanzar tu objetivo, y lo sabes. Es una compañera de viaje silenciosa pero omnipresente.

Imagen original de Runar Eilertsen

Imagen original de Runar Eilertsen

Te dices; – ¡vamos! Y vuelve el cortejo, la agarras aún más decidido, aún con más fuerza, pese a que estás más cansado y más débil, pero eso son solo sensaciones y tú estas por encima de ello.

Una hora después la devuelves a la pared. La clase ha terminado, al menos por hoy. Pero tu relación con ella y las consecuencias de esa relación no han hecho más que empezar. La halterofilia ha entrado en tu vida y está para quedarse.

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Y es que etimológicamente, las filias en psicología son atracciones a determinadas realidades o situaciones, una especie de obsesión. Y como crossfitero que eres, sabes reconocer una obsesión.

La halterofilia es dentro de nuestro deporte, al menos un 50% del mismo. Realizamos sus ejercicios específicamente para mejorar nuestra técnica, incrementar nuestra potencia, aumentar nuestra fuerza y flexibilidad y disfrutar los WODS haciéndolos más completos, complejos y también seguros.

Además al contrario de lo que ocurre con ejercicios de aislamiento muscular, con la halterofilia mejoramos mucho nuestra coordinación al requerir el trabajo de un mayor número de músculos al mismo tiempo. Y como nota de salud, está demostrado que reduce la posibilidad de aparición de osteoporosis debido al gran esfuerzo que realizamos a nivel óseo y además aumenta el gasto calórico.

En mi caso, cuando empecé a ir al box no le daba tanta importancia, necio de mí. Me centraba más en otros ejercicios y pensaba que la halterofilia era algo más a mejorar y que con el mero paso del tiempo y con los momentos de habilidades o “skills” en los pre-WOD’s sería suficiente. Por si no lo has leído antes, necio de mí.

Imagen original de Runar Eilertsen

Imagen original de Runar Eilertsen

Con el paso del tiempo aprecias más ese deporte. Lo que te aporta, lo que te hace mejorar y cómo su correcto desarrollo te hace realizar los WOD’s no solo más fácilmente sino más rápidos y lo que es más importante con un grado de posibles lesiones infinitamente menor. Una buena técnica es la mejor prevención ante las lesiones en nuestro deporte.

Siempre que explico a mis amigos las clases que se imparten en mi box les digo que el CrossFit® es el núcleo que conforma a otras clases satélite más específicas y desde luego una de ellas es la halterofilia. Considero imprescindible para poder mejorar como atleta dedicar alguna clase a la semana como mínimo a esta disciplina, en exclusiva. Sus beneficiarios son tanto los rookies, pues ganarán en técnica, como los más experimentados que conseguirán mejoras en todos los niveles y un perfeccionamiento que les vendrá muy bien para seguir avanzando.

Imagen original de Gregor Winter

Imagen original de Gregor Winter

Como novato puede resultar un poco frustrante al principio. Existen movimientos muy complejos con gran variedad de pasos y no hay otra forma de mejorar que prestar atención, practicar, practicar, corregir errores y volver a practicar para seguir corrigiendo errores ya sea con una pica de plástico, una barra vacía o una ya cargada.

Todo este proceso deja de ser pesaroso cuando ciertos movimientos nos salen más mecanizados, sin tener que pensarlos tanto, pero para eso se requieren muchas horas de técnica. Pero sobre todo nos merece la pena en el día a día o mejor dicho en el WOD A WOD.

Yo ya he opinado, ¿y tú? ¿Cuál es tu ejercicio favorito? ¿Y el que odias tanto que tienes que repetir y repetir? ¿Tienes un plan especial de entrenamiento halterófilo? Cuéntanos tu experiencia con la barra.

Los mejores atletas de halterofilia y CrossFit cuidan tanto su nutrición como su entrenamiento. Tú también puedes hacerlo con nuestro servicio de dieta CrossFit diseñado por uno de nuestros nutricionistas.
Diego Plaza
Redactor Creativo, Crossfitter, Seriófilo, Legocreator... pero sobre todo curioso por naturaleza.